Nuevos retos: ciberseguridad y 5G

Nuevos retos: ciberseguridad y 5G
22 mayo, 2019 LPSIngenieria
ciberseguridad y 5G

Desde que se implementó la primera red de comunicación móvil automatizada comercial en 1979, la evolución ha sido imparable. Se ha producido un cambio constante en la velocidad de transmisión de datos, tecnología empleada, frecuencia y la naturaleza del sistema. Por ello, cada generación destaca por estándares y características que han sido mejoradas con respecto a la anterior. Ha sido un camino de muchos cambios hasta llegar a la nueva generación de banda ancha, la red 5G que inició su aparición en el mercado en el 2018 y sigue expandiéndose por el mundo reemplazando a la red 4G LTE.

Entre sus estándares destacan: una velocidad de hasta 10 Gbps, ancho de banda – 1.000x, frecuencia – 3 a 300 GHz y la novedosa Internet of Things (IoT), que llenará el hogar de más objetos conectados a la red al mismo tiempo. Tanto es así que se estima que para el año 2020 existirán 20.000 millones de dispositivos IoT.

Entramos en la nueva era inalámbrica, que brinda la oportunidad de contar con servicios de tecnología de información que permiten estar en un contacto más directo con otros usuarios. Son tantos los servicios que la red 5G ofrece, que debemos ser conscientes del impacto que va a tener a nivel de negocios. Esto plantea cuestiones importantes como la seguridad.

¿Por qué la redes 5G suponen un reto en ciberseguridad?

Según analistas expertos, una de las causas de que las redes 5G supongan una amenaza para la ciberseguridad radica en la facilidad que tendrán los atacantes de extender redes de bots. Si ahora el ancho de banda permite el envío de por ejemplo 1 millar de ataques simultáneos, con las redes 5G estamos hablado de multiplicar por 10 el número.

Una mayor velocidad para ataques más rápidos y con más potencia, puede amplificar la profundidad y consecuencias del ataque. El robo de datos es uno de los ataques más comunes a empresas, y con la velocidad en transferencia de datos, este se puede realizar en un tiempo ínfimo causando grandes daños a las compañías.

Con la tecnología 5G, la extensión de Internet of Things (IoT) será imparable. Es decir, multitud de aparatos y dispotivos conectados como neveras o sistemas inalámbricos de alarmas, que antes no suponían un riesgo y que ahora son susceptibles de recibir un ciberataque. España fue el país más atacado a través del Internet de la Cosas durante 2018.

Otro de los grandes vulnerables serán los dispositivos móviles, que ya se han convertido en un objetivo teniendo en cuenta la cantidad de datos personales y bancarios a los que se puede acceder a través de ellos.

¿Son todo desventajas en cuestión de ciberseguridad y 5G?

La velocidad juega a dos bandos, y por tanto, los mecanismos que hacen de barrera y los métodos para detectar a los ciberdelincuentes serán también más rápidos.

¿Qué medidas se están poniendo para reforzar la ciberseguridad y el 5G?

Dada esa situación, en 26 de marzo la Unión Europea emitió una “Recomendación para garantizar la seguridad de las redes 5G en Europa”. Se trata de un decreto para que los organismos actúen de manera coordinada, dándole prioridad a la seguridad electrónica y el respeto a la privacidad. De igual manera, se toman en cuenta que la arquitectura lógica esté enfocada en redes virtualizadas en infraestructuras compartidas, teniendo en cuenta que la red 5G busca eliminar las conexiones físicas.

Lo recomendable para minimizar esos ciberataques y a la vez reforzar la seguridad de la red 5G es ser proactivo. Para ello primero se debe mantener actualizados los dispositivos. Se puede combinar esa información clásica con las nuevas tecnologías, como por ejemplo la inteligencia artificial. Es recomendable aplicar una estrategia para determinar quién o que debe ser permitido para acceder a los recursos, para ello se realiza la verificación, validación y autenticación de los datos suministrados.

Una tercera recomendación es segmentar la red basada en flujo de trabajo, transacciones y dispositivos. Aspectos principales para minimizar los riesgos de ciberseguridad y protegiendo lo recursos. Por último, aplicar estrategias que permita abordar de forma automática de los cambios que se produjeron durante el ataque.

Proteger las redes 5G es un punto importante, no sólo para los fabricantes, sino también para los operadores y los usuarios finales, porque puede ser rápida y fiable pero solo poniendo medidas para garantizar la seguridad.

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